miércoles, 29 de abril de 2009

El Gobierno admite que los cubrebocas se repartieron para tranquilizar a la gente


Nadie lleva mascarillas en la secretaría mexicana de Salud

La cita promete. El hombre que, en teoría, más sabe en México del virus de la gripe porcina está dispuesto a contarlo todo. Se llama Miguel Ángel Lezana y es el director general del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades. Su despacho está en el paseo de la Reforma. El taxista, con la mascarilla azul cubriéndole la nariz y la boca, se abre paso entre un tráfico que, aunque más liviano porque no hay colegios y los restaurantes están cerrados, sigue requiriendo muchas dosis de pericia y paciencia. El pasajero también lleva mascarilla. Y los agentes de tráfico, y los demás conductores, y la mayoría de los transeúntes. También las llevan los soldados de un retén del Ejército dedicado, precisamente, a repartir mascarillas. La sorpresa llega cuando el periodista entra en la secretaría de Salud...
Nadie lleva mascarillas. Ni la recepcionista, ni nadie del servicio de limpieza, ni las secretarias, ni el jefe de Prensa ni, por supuesto, el doctor Lezana. Así que la primera pregunta no puede ser otra. ¿Por qué no llevan ustedes mascarillas? "Porque la porosidad que tienen permiten fácilmente el paso de las partículas, y porque además es muy poco viable que el virus pueda transmitirse por el aire sin estar en contacto con ninguna superficie". Y entonces -la siguiente pregunta también es obvia-, ¿por qué han repartido millones de mascarillas? "Bueno, es más una demanda de la población. La gente se siente más segura llevándolas, más tranquila, y no les hace ningún daño". La declaración del funcionario no deja de ser sorprendente, sobre todo porque, durante los primeros días del brote, la población asistió angustiada a la escasez de mascarillas, y los políticos en tropel -en vez de hacer el discurso de Lezana- se lanzaron a prometer mascarillas como si en ellas estuviera la salvación.
Lezana explica entonces que el virus sólo es capaz de vivir en el aire cuestión de segundos, pero que donde sí se hace fuerte es sobre los objetos. "Si yo tengo el virus y estornudo sobre la grabadora, el virus puede permanecer ahí 24 e incluso 48 horas. Si usted luego la toca y se lleva las manos a la boca, a la nariz o a los ojos, se puede contagiar. Por eso lo importante es lavarse mucho las manos, limpiar mucho los objetos que otras personas han tocado".
El País.com

Fujiya & Miyagi - Knickerbocker

The shock doctrine

martes, 28 de abril de 2009

¿Arte contemporáneo?


Sí piensa que ha visto todo lo más absurdo denominado Arte contemporaneo espere y recocidere esta propuesta del artista italiano Maurizio Cattelan, denominado "Novecento", que cuelga del techo del Museo de Arte Contemporáneo como parte de la Bienal de Arte en Sidney (Australia).

lunes, 27 de abril de 2009

Ella lo acusa de robo; él a ella de violación


Así responden las mujeres rusas a la violencia


Una estilista es sospechosa de mantener en cautiverio por dos días y como esclavo sexual a un hombre armado que intentó asaltarla en un salón de belleza de la región de Kaluga, en Rusia.
Según los reportes del sitio The Moscow Times, un hombre identificado como Víktor, de 32 años de edad, entró a la estética con pistola en mano y le ordenó a las trabajadoras y clientas del lugar arrojarse al suelo y que le entregaran el dinero.
Cuando esto ocurría, una de las estilistas de nombre Olga, y 28 años de edad, se ofreció a entregarle el dinero al delincuente, pero con un súbito movimiento de artes marciales logró someterlo y arrastrarlo, atado de manos, hasta la bodega trasera.
Una vez controlada la situación, Olga indicó al resto del personal volver a sus labores, asegurando que ya había llamado a la policía y que en cualquier momento estarían en el lugar.
Para sorpresa de Víktor, la tarde se hizo noche, la policía nunca llegó y todos los clientes y trabajadores habían dejado el lugar. Fue entonces cuando Olga lo esposó y espetó un "quítate la ropa interior".
Las declaraciones indican que la estilista amenazó a Víktor con denunciarlo ante la policía si no le permitía hacer todo lo que ella deseara. Luego, lo esposó y le dio algo de Viagra y se divirtió con él durante las próximas 48 horas.
Cuando al fin fue liberado, el ladrón acudió a un hospital para ser atendido por lesiones en sus genitales, y posteriormente a la policía para demandar a Olga por agresión sexual.
Por su parte, cuando la joven rusa recibió la notificación se mostró indignada pues, en su opinión, había sido muy amable con él a pesar de que previamente intentó robarle.
"Qué idiota. Sí, lo hicimos algunas veces, pero le compré un nuevo par de pantalones, lo alimenté, le di de beber y hasta algo de dinero cuando lo liberé", declaró la estilista.
Luego, Olga acudió con la policía para esta ver demandar a Viktor por asalta a mano armada.
"No sé qué va a pasar. Podríamos enviar a los dos tras las rejas: a él por asalto y a ella por violación", dijo uno de los oficiales de policía que analiza el caso.
El Universal.


domingo, 26 de abril de 2009

Arte en renglones



Las letras y el arte no hacen, ni vuelven mejor o peor persona. (No es mejor el que lee que el que no lo hace, es solo algunos renglones menos ingorante)

sábado, 25 de abril de 2009

Simple-mente aRTE Contemporáneo

El gusano que ahí en ti. Jean fABRE.

Escenario

Estreno 1 de mayo

Sin Nombre, un retrato de la realidad social latinoamericana y de la migración, de muchos que aún con identidad viven y mueren sin NOMBRE.

Dirección: Cary Fukunaga
Productores: Diego Luna y Gale García
Festival de Sundance Mejor fotografía y dirección

Sin la mujer que sería la mercadotecnia

Zona Zero


Crónica

Lo que hace a una puta

Hace tres días.

De falda blanca, corta a una cuartilla, bueno dos debajo del ombligo espera con esa paciencia interminable y ese misterio inescrutable en la esquina de siempre.

El solo calcular su edad, sería una aventura incierta; pensar donde, con quien y como transcurre su vida, es aún más iluso. Pero aún así no deja de intrigar la idea, ni se agazapan las ganas de saberlo.

Tres horas después (y contando… -transcurso 5 minutos-)

Aún sigue ahí, ¿habrá ido a algún lugar y luego regresado a donde mismo?, quizá, o puede ser que hasta ahora, no se ha movido. Hace calor y lleva encima ese suéter negro que no le va.

La gente va y viene, unos al trabajo, unos del trabajo, parejas de adolecentes, adolecentes que la miran de reojo; mujeres, hombres, niños que no le prestan atención, taxistas que la desnudan con la mirada; mujeres que les sonríen, otras que la desdeñan, turistas que le piden informes.

Hace dos días

10:00 horas,..

Ya salió el sol, el día es agradable, aunque se pronostica caluroso. Y ¿ella, donde esta?
Tal vez es muy temprano para los (sus) usuarios. A propósito qué hora es la adecuada para ella, bueno para ellos, ¿cuál será su hora pico?
En la mañana para que transcurra bien el día, quizá en la tarde cuando el calor disminuya, o bien cuando el calor hace arder más el cuerpo, muchos prefieren la noche, pero de seguro no es el horario generalizado.

Por eso ella está ahí todo el día.

Hoy –tres días después del primer día.

Los zapatos de hoy, no son los del día de la falda, sí esa blanca chiquitita, pero son también muy viejos, hasta pasados de moda diría.

Esta vez, son blancos, tacón ancho del seis, dos cintas gruesas los atraviesan de extremo a extremo. Son muy fáciles de poner y quitar, solo sacas o metes el pie, según el caso.

Pero este día, viste también unos jeans, hoy no. A decir verdad sí no estuviera ahí parada en el mismo sitio, de la misma forma y compitiendo con la que comparte espacio a unos cincuenta metros y con la otra de la esquina, no sabría, ni pensaría, hoy se le ve, como una mujer (sin calificativo).

In-focus

El Museo de Arte Contemporáneo de Niterói (Museu de Arte Contemporânea de Niterói), situado en la ciudad de Niterói, Río de Janeiro, Brasil, y es una de las señales principales de la ciudad y un indicador de que lo in-imaginado se puede materializar en estructuras estéticamente perfectas y funcionales al mismo tiempo.
Una verdadera obra de arte en concreto diseñada por el arquitecto Oscar Niemeyer.