jueves, 28 de mayo de 2009

Yo Soy Yo


En todo el mundo no hay nadie como yo. Hay personas que tienen algo en común conmigo, pero nadie es exactamente como yo. Por lo tanto, todo lo que surge de mí es verdaderamente mío porque yo sola lo escogí.
Soy dueña de todo lo que me concierne:
De mi cuerpo, incluyendo todo lo que hace; mi mente, incluyendo todos sus pensamientos e ideas; mis ojos, incluyendo las imágenes de todo lo que contemplan; mis sentimientos, sean lo que sean, ira, gozo, frustración, amor, desilusión, excitación; mi boca, y todas las palabras que de ella salen, corteses, tiernas o rudas, correctas o incorrectas; mi voz, fuerte o suave, y todas mis acciones, ya sean para otros o para mí misma. Soy dueña de mis fantasías, mis sueños, mis esperanzas, mis temores. Soy dueña de todos mis triunfos y logros, de todos mis fracasos y errores.
Como soy dueña de todo mi yo, puedo llegar a conocerme íntimamente. Al hacerlo, puedo amarme y ser afectuosa conmigo en todo lo que me forma. Puedo así hacer posible que todo lo que soy trabaje para mi mejor provecho.
Sé que hay aspectos de mí misma que me embrollan, y otros aspectos que no conozco. Mas mientras siga siendo afectuosa y amorosa conmigo misma, valiente y esperanzada, puedo buscar las soluciones a los embrollos y los medios para llegar a conocerme mejor. Sea cual sea mi imagen visual y auditiva, diga lo que diga, haga lo que haga, piense lo que piense y sienta lo que sienta en un instante del tiempo, esa soy yo. Esto es real y refleja donde estoy en ese instante del tiempo.
Más tarde, cuando reviso cuál era mi imagen visual y auditiva, que dije y que hice, que pensé y que sentí, quizá resulte que algunas piezas no encajen. Puedo descartar lo que no encaja y conservar lo que demostró que si encaja. E inventar algo nuevo en vez de lo que descarté.
Puedo ver, oír, sentir, pensar, decir y hacer. Tengo las herramientas para sobrevivir, para estar cerca de otros, para ser productiva, y para encontrar el sentido y el orden del mundo formado por la gente y las cosas que me rodean.
Soy dueña de mí misma, Y por ello puedo construirme.
Yo soy yo y estoy bien.
Virginia Satir

miércoles, 29 de abril de 2009

El Gobierno admite que los cubrebocas se repartieron para tranquilizar a la gente


Nadie lleva mascarillas en la secretaría mexicana de Salud

La cita promete. El hombre que, en teoría, más sabe en México del virus de la gripe porcina está dispuesto a contarlo todo. Se llama Miguel Ángel Lezana y es el director general del Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades. Su despacho está en el paseo de la Reforma. El taxista, con la mascarilla azul cubriéndole la nariz y la boca, se abre paso entre un tráfico que, aunque más liviano porque no hay colegios y los restaurantes están cerrados, sigue requiriendo muchas dosis de pericia y paciencia. El pasajero también lleva mascarilla. Y los agentes de tráfico, y los demás conductores, y la mayoría de los transeúntes. También las llevan los soldados de un retén del Ejército dedicado, precisamente, a repartir mascarillas. La sorpresa llega cuando el periodista entra en la secretaría de Salud...
Nadie lleva mascarillas. Ni la recepcionista, ni nadie del servicio de limpieza, ni las secretarias, ni el jefe de Prensa ni, por supuesto, el doctor Lezana. Así que la primera pregunta no puede ser otra. ¿Por qué no llevan ustedes mascarillas? "Porque la porosidad que tienen permiten fácilmente el paso de las partículas, y porque además es muy poco viable que el virus pueda transmitirse por el aire sin estar en contacto con ninguna superficie". Y entonces -la siguiente pregunta también es obvia-, ¿por qué han repartido millones de mascarillas? "Bueno, es más una demanda de la población. La gente se siente más segura llevándolas, más tranquila, y no les hace ningún daño". La declaración del funcionario no deja de ser sorprendente, sobre todo porque, durante los primeros días del brote, la población asistió angustiada a la escasez de mascarillas, y los políticos en tropel -en vez de hacer el discurso de Lezana- se lanzaron a prometer mascarillas como si en ellas estuviera la salvación.
Lezana explica entonces que el virus sólo es capaz de vivir en el aire cuestión de segundos, pero que donde sí se hace fuerte es sobre los objetos. "Si yo tengo el virus y estornudo sobre la grabadora, el virus puede permanecer ahí 24 e incluso 48 horas. Si usted luego la toca y se lleva las manos a la boca, a la nariz o a los ojos, se puede contagiar. Por eso lo importante es lavarse mucho las manos, limpiar mucho los objetos que otras personas han tocado".
El País.com

Fujiya & Miyagi - Knickerbocker

The shock doctrine

martes, 28 de abril de 2009

¿Arte contemporáneo?


Sí piensa que ha visto todo lo más absurdo denominado Arte contemporaneo espere y recocidere esta propuesta del artista italiano Maurizio Cattelan, denominado "Novecento", que cuelga del techo del Museo de Arte Contemporáneo como parte de la Bienal de Arte en Sidney (Australia).

lunes, 27 de abril de 2009

Ella lo acusa de robo; él a ella de violación


Así responden las mujeres rusas a la violencia


Una estilista es sospechosa de mantener en cautiverio por dos días y como esclavo sexual a un hombre armado que intentó asaltarla en un salón de belleza de la región de Kaluga, en Rusia.
Según los reportes del sitio The Moscow Times, un hombre identificado como Víktor, de 32 años de edad, entró a la estética con pistola en mano y le ordenó a las trabajadoras y clientas del lugar arrojarse al suelo y que le entregaran el dinero.
Cuando esto ocurría, una de las estilistas de nombre Olga, y 28 años de edad, se ofreció a entregarle el dinero al delincuente, pero con un súbito movimiento de artes marciales logró someterlo y arrastrarlo, atado de manos, hasta la bodega trasera.
Una vez controlada la situación, Olga indicó al resto del personal volver a sus labores, asegurando que ya había llamado a la policía y que en cualquier momento estarían en el lugar.
Para sorpresa de Víktor, la tarde se hizo noche, la policía nunca llegó y todos los clientes y trabajadores habían dejado el lugar. Fue entonces cuando Olga lo esposó y espetó un "quítate la ropa interior".
Las declaraciones indican que la estilista amenazó a Víktor con denunciarlo ante la policía si no le permitía hacer todo lo que ella deseara. Luego, lo esposó y le dio algo de Viagra y se divirtió con él durante las próximas 48 horas.
Cuando al fin fue liberado, el ladrón acudió a un hospital para ser atendido por lesiones en sus genitales, y posteriormente a la policía para demandar a Olga por agresión sexual.
Por su parte, cuando la joven rusa recibió la notificación se mostró indignada pues, en su opinión, había sido muy amable con él a pesar de que previamente intentó robarle.
"Qué idiota. Sí, lo hicimos algunas veces, pero le compré un nuevo par de pantalones, lo alimenté, le di de beber y hasta algo de dinero cuando lo liberé", declaró la estilista.
Luego, Olga acudió con la policía para esta ver demandar a Viktor por asalta a mano armada.
"No sé qué va a pasar. Podríamos enviar a los dos tras las rejas: a él por asalto y a ella por violación", dijo uno de los oficiales de policía que analiza el caso.
El Universal.


domingo, 26 de abril de 2009

Arte en renglones



Las letras y el arte no hacen, ni vuelven mejor o peor persona. (No es mejor el que lee que el que no lo hace, es solo algunos renglones menos ingorante)